Sentado a lo lejos, con la mirada fija y volatil, miro atento.
te miro a ti, de tus labios las palabras son exclusivas
me hablas a mi
solo a mi
Sentada a lo lejos, de piernas cruzadas, en tu rostro se ilumina una sutil sonriza
me miras solo a mi

La educadora, la que con sus manos abrió mi visión, como se abre un pan
la que introdujo en mi la idea de pensar
agradezco esa enseñanza, solo esa
Lentamente nos fuimos perdiendo en los túneles, donde la mirada acusadora no nos alcanzaba...
lentamente nos dimos cuenta de nuestras manos encadenadas
de que el horoscopo no mentía...
Pequeño retraso a tu día.