Acerca de mí

lunes, abril 09, 2007


La piel se tiñe de azul cielo
y estas rodillas son dos planetas
de los cuales la luna depende.
hoy tengo el ojo derecho lleno,
mientras el izquierdo guiñe el menguante.

Escuchamos de la carne láctea en las radios,
como un infinito enredo de pasado:
¿dónde está cantando el principito?
¿estará mirando el atardecer que se aferra a sus pestañas?

talvez se está masturbando en un anillo de saturno...

Tantas hojas caidas,
tanto polvo en mis zapatos.
Un lápiz ingrato pinta
rozando con brutalidad.
rajando la hoja, con una caricia.

No es otoño aun.
pero el polvo sube hasta las narices.
Sangran desprevenidas, mientras deboran el arrayan
Naranjo, virgen y callado.

Talvez un cigarro los apague de raiz,
talvez un carpintero golpeará la eternidad
y nadie,
pero nadie llorará.

jueves, marzo 08, 2007

12

una pared. dos puertas grandes de plástico. una planta. dos personas tendidas en el piso. una pelea. dos ventanas colgantes en el techo. una lágrima. dos colores de pintura, secos y removidos de pared. una teja. dos bocas rojas palpitando. una hoja seca y amarilla. uno se va. dos entes solos llorando.

jueves, febrero 01, 2007


las 2 de la mañana, y los dos frente al tv.
estabamos ahí hace varias horas viendo la imagen irse
en la pantalla el agua se veía tan real, hasta la podíamos tomar.
teníamos sed, es cierto, pero la quijada estaba tieza. habíamos tragado el último suspiro cuando nos dijimos las buenas noches. pero nos quedamos sentados en el sillón.
el polvo sobre él, y arriba de la mesa unos diarios. los habíamos leído cond etención para darnos cuenta que nada nuevo había. que no por releer las cosas cambian. talvez una nueva mancha de café invadía la página, talvez las letras húmedas se habían corrido por el párrafo, pero aun así... nada cambiaba..
el tiempo volvía a su horario, y nosotros.. tan estáticos. ni el baño nos podía levantar de esa inercia, y nuestro pantalones con orina no se podían oler, teníamos la nariz tapada con un poco de acerrin.
y el agua corría y corría por la pantalla, no paraba ni cuando intentabamos pestañear.
mis ojos ya dolían, mis manos ya no sudaban.
las de tamara tampoco.

la casa aun estaba caliente, la chimenea había hecho su trabajo. derrumbando las paredes, dejando hollín en nuestras pupilas ardiendo. la piel se empieza a resquibrajar, y de pronto el agua nos apaga.

lunes, enero 29, 2007

(texto antiguo... noortográfico)

Bolsa de piel tiradas en suelo
comienza recorrer mi cuerpo una sensación térmica
comiendo mi dolor
salto y dilato dishidratado
esperando que me vengas a buscar
el tiempo se esconde de dios
dejame de lado, y sacame la ropa
comeme el femur y buscame
dentro
partido
dentro
dividido


acercame tu alma
para masticar la primavera
quiero dejar las nubes en mi sangre
las quiero dejar
y quiebrar mi rostro
para reflejar una vida
¿desde cuando es que ni juego a detenerme en tu tiempo?


miro mi figura entrecortada por lapidirios torturas
tengo una sommbra escasa, camibé mi vida
v´steme pa pasearr, cerca de tus pies
y repíteme
perdón
repítelo y quiebrare mi cara para darte felicidad
masturbate ceca de mi oido
quiero samer cada secreto

parteme en dos
dentro de tu boca
partida en dos


me deseo suerte
que la suerte es pobre
y necesito el humilde olvido

jueves, enero 18, 2007

Cierras los ojos a tu pieza de ojos cerrados
piensas que tienes la mano fría, y congelada
pero es la soledad sobre tu cama lo que te masturba de lágrimas
tu rostro se guarda en un pañal
cuando gimes fuerte, cuando gimes sin algo que decir.

Ahora cierras la puerta, con cuidado... tus padres no quieren saber que estas despierto.
ahora lames la cordura,
estas callado, y tu sangre no es roja.

Dan impulsos de descuartizar tu miseria,
transformarte en aire
y respirarte sin ganas,
sin saber quién fuiste.

martes, enero 16, 2007


Fue una rara hora
o en realidad, no sé si fue una hora...
fueron varios minutos de imposibles descanzos
imperdibles mis párpados
que se tejían frente a la eléctrica luz
que enceguese
que cansa y tira la cara hacia atrás.

fue un pedazo blanco que metí a mi boca.
Por él estuve despierto frente a mis sueños
los vi pasearse con sus movimientos de caderas frente a mi inercia...
busqué bajo la mesa, en la radio, entre mis dedos... alguna voz,

alguna voz que no fuera el eco de la mía.



NADA.

fue el tiempo que se traspapeló y me dejó fuera de la rotación.
de improviso escribí al futuro... escribí y escribí,
envié cartas tan rápidas que rebotaban en mis pies
tantos pies.
un postdata,
sin remitente.


una próstata inflamada,
enfadada ante los ruidos.
(esos que aun temo)
enrarecida por el insomnio
y el quiebre de mi vista.

fue un rato de una noche
que se apagó
por la falta de oxígeno,
un rato que se perdió entre las sábanas mojadas
y el cansancio a presión.

jueves, enero 04, 2007


No es fácil hallar los caminos. Se esconden, se burlan. luego aparecen bajo tus pies, con esa estúpida cara de inocencia. "el camino siempre estuvo a tus pies" y se largan a reir. Y se largan.

Algunos momentos te cansas... cierto? y miras atrás el polvo que has levantado gratuitamente. te tienta el volver, pero eres un cobarde traumatizado... pero es mejor. quién sabe de la suerte?
de las probabilidades?

"un paso adelante", te gritan en la oreja. "vamos atrasados"...
despavilas... y tiras tus piernas a los lejos... las lanzas a la suerte. en seguida el tronco y la cabeza.
has pisado mierda. El camino se burla, luego se larga.

pero no te quedas ahí...
no, no te quedes ahí.

jueves, diciembre 21, 2006


Despertó intranquilo por los golpes que caían en sus sueños.
Hechó atrás el ropaje y la humedad de la madrugada lo caminó por sobre la piel.

Al posar sus pies bajo la cama supo que no estaba en casa: el agua en el piso de madera, un par extra de zapatos, restos de risa en el velador...

Sentado sobre el colchón miró las blancas paredes, aun estaba húmedas. Al lado de las risas había un portaretrato vacío, posado sobre una libreta.

Sus venas aparecían y se marcaban, como su llanto a punto de explotar. Se encaminó y abrió la cortina, la luz se desparramó manchando partes de su piel, partes del suelo.

Una pequeña vena se rompió y la sangre blanca comenzó a teñir su cuello: una línea delgada que caía con cuidado entre los pliegues de su expresión.

Hirvió una sonrisa, se evaporó una carcajada.

La puerta se abrió y una densa masa de vapor entró con silencio de luto.

La pieza se cubrió de una extraña cortina, con olor a tierra y a cuero.

Su cuerpo se rayaba con huellas blancas, la sangre bajaba hasta los pies y una poza blanca le humedeció las uñas.

A sustado se apoyó en la pared y se agachó esperando que el viento le sacara del malgusto.

Sobre la cama, entre las sábanas blancas, pequeños susurros acompañaban el leve movimiento que ahí había. Se levantó del piso para acercarse al catre, un impulso de soledad le alargó una sonrisa, le alargó la mano hacia ese bulto.

Tiritando agarró la punta de la tela, y antes de jalarla hacia atrás, gritó... gritó dese sus entrañas. Una luz pegajoza y aguda cegó sus retinas, y en un intento de desesperación se lanzó a abrazar el ente que habitaba en ese lugar... sobre la cama.

Un goteo sonaba en el cuerto, provenía de los lagrimales, pequeñas gotas que acariciaban la ilusión y que se acostaban en sus zapatos.

Su cuerpo en blanco se acostó entre las sábanas y se perdió en el tiempo a soñar.

Alguien entró riendo fuerte, se fijó en un rostro pintado de blanco sobre el vidrio del portaretrato, dejó la tasa de café amargo sobre el piso húmedo...

dejó su mente en blanco...

y continuó a recorriendo con su mirada una silueta de cariño que se pintaba en su libreta.

sábado, diciembre 09, 2006

estas sentada
mirando de reojo
a través
de tus lentes rojos

tu boca tiembla
ahora más tranquila
ahora eres más sabia

tu pelo tornasol
torna a mi rostro
y se entrelaza
a mi cuello.

somos almas viejas
capaces de hacer temblar
las costillas
que trepitan
escondidas
al lado
de las palabras.

siempre estoy contigo
te quiero muchísimo, ale.

miércoles, diciembre 06, 2006

Una galleta para comenzar la noche.
se come dulce
y se convierte en caries.
de pronto un pestañear
y la hora a avanzado con caballos,
pataleando dos veces por segundo.

La cortinas se han cerrado
para esconderme de la urbe.
esta ciudad tan cochina
en la cual mis zapatillas
se gastan.

la ciudad se erecta
a mis pies
y las ventanas podrían reflejar
mi caminar

pero es de noche
y la gente rie sola
camina sola
no hay de quién ser espejo.

Las esquinas se llenan de musgo
para volverse áridas, mañana, a la luz.
los caballos galopan
y comen cemento
la hora está llena de lomos de toro
pasos de zebra
gaviotas
y palomas moribundas.

La pieza se entristece
y el sonido del crepitar de mis dientes,
ahora inundados de caries blancas,
se pega a las paredes.
Al igual, el tiempo húmedo
y la ciudad decrépita.

Me siento un poco perdido
y el mapa de mis manos
está con barro.

miércoles, noviembre 29, 2006

Sus piernas cruzadas, sus labios rojos amarrados.
Respiraba profundo, dejando dentro un suspiro, antes de cambiar la página. No levantaba la vista, siendo que frente a ella, una vieja mujer le murmuraba.
Volvía a la primera hoja y mientras releía, relamía sus yemas.
Gira sus piernas y comienza a leer en voz alta: "...Por tí dejé la puerta de mi oreja abierta ... por tu frase nunca terminada..."
El zumbido de la boca de esa señora se colaba en la letra seca del libro gritado.
Cierra el libro
Cierra la boca
Cierra los ojos.
La abeja penetra al oido.
el amor es un murmullo....

martes, noviembre 21, 2006



Intento reponerme de este mal sueño,
de haberme indigestionado con la carne cruda.
mis dientes ya se han caido
y mi lengua queda en libertad,
pero no habala.
es una lengua bifida y muda,
húmeda y sangrante.

Intento despertar de este mal gusto,
y levantarme al día
y abrazar el viento eskivo
y acariciar el hombro vecino

quiero decir "te quiero" sin temer
quiero cautivarme con la soledad
y cantar bajito una sinfonía para ciegos.
no sé dónde estoy sentado
no sé de qué es ese humo que sale de mi nariz
ni sé cómo sabe la lágrima que no cae.

Intento no soñar
y me amarro a las sabanas para no arrancar.
me amarro los pies con cansancio
y mi cabeza la pego a la almohada con pesados recuerdos

quiero tomar agua
y sentar mi cabeza
quierosentarmesobremicabeza

Intento dejar el pasado fuera del plato
y comer con paz, con esa paz que sólo la soledad te da.

y me quedo en el intento
a medio camino
de no perderme de nuevo
y me forjo una sonrisa
y me forjo a disfrutar
del calor abrasivo
del viento caliente
del hombro de plomo
de la axila ajena

y así sucesivamente...

domingo, noviembre 19, 2006















A
pretas sobre mi cráneo
Trizando cordura y voluntad
Respiro rápido y profundo,
Irrumpiendo con asma la primavera.
Creo que ya no soy,
Imagino que Cristo no piensa en mí.
Óyeme, ruego por perdón
Niña de la boca filuda.

domingo, noviembre 12, 2006


Tus finos dedos
delicados como córneas,
rajan el aire
permitiendo ver
tu armónica silueta.

El meñique solamente...
basta para quitarme la vida,
aquí, en la yugular
la más grotesca arteria
florecerá con tu dedito.

Regala en un paqueño pañuelo
una pizca de ardor.
Lo guardaré entre el pan,
tras la puerta
con llave
con mucha sutileza.

Hueles a porcelana, a una quemada,
y bailas como muñeca de niña grande,
cuando piensas que nadie te ve,
cuando la puerta se cierra en la nuca
y la luz se anochece.

Con tus finos movimientos
estrújame la luna,
pero con cuidado...
no quiero verte sonreir.

¿terminaste?
entonces, tu vértebra arde...

Solo se cuajó, tranquila...

martes, noviembre 07, 2006

Me rio como respuesta a lo divertido.

Abro mis labios y los estiro hasta que se partan.

Mis dientes salen en escena:
una pared media amarillenta.
un poco de alquitrán,
un poco de nicotina,
un poco de tomate.

la lengua tirita...
Y desde mi estómago acarreo una carcajada: (ja-ja-ja)
la vomito.

que divertido es sentirse enfermo.

De vez en cuando...
Cuando ya es mucho,
lloro a carcajadas.

(Me da pena la risa)

El estómago se aprieta y mi garganta se tapa.

El malestar asfixiante de lo risible.

Que divertido es no respirar!

vamos! sigue con el chiste.

domingo, noviembre 05, 2006


Una polilla es libre
hasta que la miro
bajo mi mano.

El zancudo sonrie sobre mi piel...
saborea mi ácida sangre...
hasta que lo acaricio
con mis dedos.

Yo estoy saltando sobre mi cuarto...
hasta que la agenda
me abre las piernas.

jueves, noviembre 02, 2006


Una mujer está sentada en el asiento de la ventana, mirando comoSantiago viene y va con tanta indiferencia. Intenta seguir un punto que se aleja a lo imposible:
Un hombre con sombrero, una bolsa azul que corre por la acera, un árbol quieto de verano... y eso es lo único que logra agarrar entre sus acrílicas uñas.

El paisaje esquivo y ella se acomoda la falda. Un auto rojo... Francisco se sienta a su lado.
El también comienza a mirar por la vnetana, pero para ver el reflejo de ella. Su mirada camina por sobre la comisura de los labios y luego se acomoda en ese ojo derecho.

Siente las caricias con cada pestañear, recuerda a su madre cuando en las noches lo arropaba luego de una canción.

Ahora miran al frente, miran los asientos vaciarse mientras sus rodillas se entrerozan bajo el ronroneo del chofer.
Miran al frente, escondiendo todo sentimiento. Las nucas de esos desconocidos quedan tiezas bajo el amparo de la complicidad.
En un momento ella baja su brazo y comienza a urguetear su cartera en busca de una nada perdida en la infinita soledad.

Hombro a hombro, un poco de traspiración, una caricia de carencia.
Él no se mueve, en cambio se apega más a esa piel en flor.

- "permiso"

Él levanta la vista, da una mueca como sonrisa y se dobla como cuncuna para dejarla pasar.
El timbre suena y un viento gélido recorre los pies callosos de los santiaguinos.


El tacotear callado en una calle relamida.
El reflejo en la ventana de Francisco que mira a Santiago irse... A toda velocidad.

martes, octubre 24, 2006


La noche se me vino encima...
con las manos añejas,
asfixiandome con sus estrellas sin oxígeno.

Mi cuerpo ha sido apuñalado por la verdad,
la que ya no quiero saber
no quiero saber más-
superar-
saltar sobre ese montón de piedras oscuras,
que algún día fueron piedras preciosas-
piedras oscuras,
pesadas que arrastro río arriba.

Me duele no olvidarte
me enrabia el descontrol
y el dedo en la yaga.

déjame tirar la vergüenza.

domingo, octubre 22, 2006

Recortaré mi figura
en pequeños pedazos de papel
que el viento, de apoco,
llevará

mis recuerdos en las tijeras
para dejarlos ir
como papeles al viento
a ese grito
desesperado del cielo

que suban
y se ahorquen sobre mi cabello